Con unas sencillas pautas a la hora de generar el contenido de nuestros sitios web facilitaremos la visita a nuestros usuarios y conseguiremos transmitirle nuestro mensaje más eficientemente.
Esto no es nuevo, se ha escrito mucho y bien sobre esto y no vamos a añadir nada nuevo. Pero esto tan simple para los que estamos todo el día trasteando en internet no lo es tanto para muchos de nuestros clientes a la hora de crear contenidos para sus sitios web: títulos con longitud de párrafo, parrafadas redundantes, falta absoluta de estructura en el texto, ect.
Las bases de cómo escribir en internet ya las sentó Jakob Nielsen hace 15 años en artículos como Concise, SCANNABLE, and Objective: How to Write for the Web, y aunque internet haya cambiado una barbaridad en ese tiempo, la forma en que buscamos información y la consumimos en internet no ha cambiado casi nada y las directrices del sr. Nielsen siguen siendo válidas. La idea principal y comprobada en miles de pruebas de usuario es que los usuarios no leen todo el contenido de una página web, hacen (hacemos) un barrido rápido de todo el contenido buscando lo que más se parezca a lo que esperaban encontrar cuando entraron en el sitio web. Y no hay más tela que cortar, sino intentad observaros a vosotros mismos mientras navegáis. La opción para luchar con esta manera ansiosa de navegar pasa por ser claros y concisos a la hora de elaborar los contenidos de nuestro sitio web si queremos que nuestros mensajes lleguen al usuario.
Básicamente, y en relación con lo que vemos en nuestros clientes, las pautas a seguir a la hora de elaborar el contenido de nuestros sitios web de forma más efectiva son: